sábado, 13 de noviembre de 2010

Sarria - Arzúa

Salida desde Sarria, nuevamente a las 8,45, intentando aprovechar las horas de luz al máximo. Subida dura hasta el casco antiguo, pasando por la "Iglesia Parroquial de Santa Mariña". Bajada pronunciada hasta cruzar el "Puente de a Aspera" y recorrer camino paralelo a las vías del tren, donde nos adentramos en un frondoso bosque, en el que destacan los robles. No esperábamos tener que superar un largo tramo en subida muy dura, que interrumpimos para realizar foto de un viejo roble. A Fernando le cuesta calentar y decide poner pié en tierra, está seguro de tener próximas ocasiones para demostrar su poderío.

A partir de este momento y hasta que llegamos al “Embase de Belesar”, sobre el “Río Miño”, en “Portomarín”, recorremos caminos perfectamente transitables, a cual más bonito, atravesando numerosas aldeas, fincas de campo y grupos de casas que llaman “parroquias”, que siempre tienen visible alguna ermita y su correspondiente cementerio. A destacar el pueblo de "Barbadelo".
Resulta muy agradable atravesar las “corredoiras”, que son los pasos habilitados entre distintas fincas y por las que discurre alguno pequeño arroyo en muchas ocasiones. La verdad es que puedes evitar el agua si tienes la habilidad de circular sobre las piedras, pegadas unas a otras, habilitadas para tal fin.

Estamos encantados con lo que nos vamos encontrando y Fernando mucho más. Disfrutamos cada metro que recorremos, y más porque con frecuencia nos encontramos numerosos peregrinos. Ayer no tuvimos compañía apenas .
Sucesión de toboganes y caminos trialeros , pero perfectamente ciclables, sobre una alfombra de hojas de roble, castaño o hayas. La bajada hacia la presa de "Belesar", que retiene al "Río Miño" es preciosa. Nos encontramos con madre e hijo que nos hacen una foto y nos comentan animosos el camino que nos resta, pues ya lo conocen. A partir de “Portomarín” nueva sucesión de caminos rurales que atraviesan aldeas y pequeños caseríos, en los que siempre percibes un olor rancio peculiar y siempre común. 
Al llegar a “Palas de Rei”, con 54 kms a cuestas, nos reunimos con Ignacio, que nos guía a pulpería donde nos atienden de lujo. Hasta ahora nos ha respetado la lluvia. Reemprendemos camino hacia “Melide”, pero ya nos acompaña un pequeño “chirimiri”, que se convertirá en lluvia torrencial a menos de un km al atravesar el puente medieval de "Furelos". Ya hemos saltado de la provincia de Lugo a la de A Coruña. Llegamos al punto de encuentro,  la “Pulperia de Ezequiel” sobre las 15,30, e inmediatamente salen a recibirnos para ofrecernos cobijo para las bicicletas. El pulpo, de lujo, ¡qué os vamos a contar!, que disfrutamos a la salud de nuestros amigos, y no os digo nada de la tarta de orujo.

Disfrute de la comida, barra libre de orujo y muchas bromas, provocan que cerca de las 17,00 horas estemos observando cómo llueve en el exterior. Nos quedan 14 kms para llegar a Arzúa (tierra del queso), pero solamente es aconsejable volver a pedalear si quieres coger un constipado. Al coche e Ignacio nos lleva con confianza al hotel. Coincidimos en que ha sido una de las rutas más bonitas que hemos podido realizar y del “Camino de Santiago”.
Un “Olé” bien fuerte para Germán, que se está portando como un auténtico campeón.
En resumen, 63 kms y otras 5,14 minutos de marcha.
Un abrazo para todos y un beso para Ellas.

1 comentario:

Carolina dijo...

Un último esfuerzo, que ya no os queda nada!!