jueves, 6 de mayo de 2010

Hospital de Orbigo - Villafranca del Bierzo

Desde el "Hotel Paso Honroso" emprendemos ruta. La mañana algo fresca, pero se prevee un día de lujo. José viene arrastrando problemas con un basculante de su máquina, al que se le nota una holgura preocupante. Al llegar a Astorga, nos dirigimos a tienda de reparación de bicicletas que ya era conocida del año pasado para Jorge. La atención genial, pero nos dicen que la pieza necesaria no la tendrán hasta las 4 de la tarde, lo que nos obliga a replantearnos el día. Llamada a Germán para que retroceda camino andado y se reuna con nosotros.Astorga precioso, fotos con el Palacio Episcopal (obra de Gaudí) al fondo y la Catedral . Reemprendemos la marcha dejando a José y a Germán juntos. Después nos contarán que dieron buena cuenta de un Cocido Maragato de excepción.
Salida de Astorga en descenso que durará poco, pero las subidas son muy llevaderas y el firme está muy cuidado. En la Posada de Gaspar, en Rabanal del Camino, nos volvemos a encontrar a nuestros amigos vascos, que ya han comido. Refrigerio y ascenso duro por senderos hasta la Cruz de Ferro, a 1504 metros de altitud, enclave lleno de simbolismo en esta ruta, una vez pasado el pueblo de Foncebadón. Foto en la que aparece recortada la pequeña cruz de hierro. A nuestros piés miles de mensajes y recuerdos de anteriores peregrinos. El teòrico descenso no lo es tanto ya que nos quedan bastantes tramos en subida que además nos obligan a ir esquivando a numerosos peregrinos que paracen haberse concentrado en este tramo.
Al iniciar el descenso, nuevos problemas con mi bicicleta, el freno trasero no quiere responder en condiciones y me hace temer por mi integridad al obligarme a forzar una y otra vez el freno delantero. Descenso vertiginoso por carretera mientras Jorge y Fernando disfrutan de bajadas trialeras. Final de descenso en El Acebo, pequeño pueblecito lleno de encanto y punto de descanso para muchos, ya en la comarca de El Bierzo. Aprovechamos para meternos al cuerpo un pepito de ternera y unas birras que restablecen las fuerzas. Nuevos descensos que aproveha Jorge por senderos y Fernando me acompaña por carretera hasta el pueblo de Molinaseca.

Por el móvil nos van comunicando que el arreglo de la bicicleta de José se ha demorado más de lo esperado. Quedamos en encontrarnos en Ponferrada, donde ya finalmente, cerca de las 8 de la tarde, decidimos echar las bicis al coche y dar por finalizada la etapa.
¡Ah!, en la foto, compañero que han acercado José y Germán desde Astorga, en donde fue arrollado por una moto en el arcén de la carretera. Afortunamente sin más que unos rasguños y moratones, la peor parte se la lllevó la bicicleta.
Descanso nocturno en Villafranca del Bierzo, después de haber dado buena cuenta de suculenta cena.

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