Pués sí, señores, las inclemencias del tiempo, por todos conocidas, nos han obligado a tomar la determinación de suspender la etapa de hoy. Burgos ha amanecido con capa fina de nieve y el agitar de los árboles mostraba que el viento era muy fuerte. Todos queríamos pedalear, pero hemos tenido que ser sensatos. Al final, estamos convencidos de haber tomado la decisión correcta pues el viento y agua nieve estan siendo molestos incluso para andar por la calle. Mi bicicleta volvió a dar problemas ayer a última hora y ha sido necesaria una nueva visita a talleres. La verdad es que lo hemos cooordinado bien, ya que, casi a la vez, José ha
acudido a una fisioterapeuta, que le ha dado un auténtico repaso. Visita de rigor a la Catedral para hacer unas fotillos y cada vez menos sorprendidos de que te cobren por visitar algo más que una capilla lateral.
En este instante estamos en carretera, camino de Frómista, para conocer las exclusas. Llueve a ratos y el viento provoca en el coche auténticos bandazos.

1 comentario:
Lo ves? lo ves? Sabía que tendríais problemillas con las partes nobles... Por lo menos ayer le disteis un descanso a vuestras posaderas.
Publicar un comentario